Bicicletas de alquiler en los aparcamientos públicos de Barcelona:

Respecto a la invasión de bicicletas de alquiler en los aparcamientos públicos de los usuarios y ciudadanos de Barcelona:

La Associació BiciTours se opone a que empresas con fines lucrativos privados utilicen la vía pública y el mobiliario urbano como escaparate para alquilar bicicletas saltándose las normas comerciales que obligan a realizar esta actividad económica desde locales comerciales y saltándose también la moratoria del Ayuntamiento de Barcelona para nuevos alquileres de bicicletas en el distrito de Ciutat Vella.

La Associació se opone a las prácticas comerciales irregulares de estas empresas que sitúan a la bicicleta de nuevo como problema de interés público y ensucian el buen nombre de la bicicleta en Barcelona.

Los aparcamientos públicos de bicicletas situados en el espacio público están destinados a los usuarios de la bicicleta que circulan por la ciudad y que necesitan un anclaje ordenado y seguro y no para su uso comercial por parte de empresas privadas con fines lucrativos.

La Associació defiende los principios básicos de la competencia empresarial, y la buena convivencia entre el sector y el entorno dónde se desarrolla la actividad de alquiler de bicicletas para asegurarse un lugar y un futuro en la ciudad.
El suelo público es de todos los ciudadanos y no debe ser usado con fines lucrativos turísticos para ofrecer servicios directamente en la vía pública, sin hacerlo desde un local comercial, con su respectiva licencia municipal de actividad como cualquier actividad comercial.

Las empresas y tiendas legales y reguladas de alquiler de bicicletas, han sido los principales dinamizadores y responsables de que hoy se mueva mucha más gente en bicicleta en Barcelona y han trabajado durante años para poder tener buenos locales comerciales y una buena localización desde los que ofrecer sus servicios.

Las prácticas comerciales irregulares por parte de estas nuevas empresas afectan el normal desarrollo de este sector que viene desarrollándose hace 15 años y pone en peligro el frágil tejido empresarial que se está construyendo en torno a la movilidad en bicicleta por la ciudad y que da trabajo hoy a muchas personas (dependientes, monitores de actividades, mecánicos, guías turísticos, tiendas de bicicletas, empresas de eventos e incentivos, agencias de viaje, etc.). Hoy son más de 1500 los puestos de trabajo, directos e indirectos, que genera nuestro sector, lo que se traduce en riqueza para los ciudadanos y para la ciudad de Barcelona. Las empresas de alquiler que pretenden operar directamente en la vía pública simplemente pretenden monopolizar el negocio de alquiler de bicicletas, saltándose las normas comerciales establecidas, con el mínimo gasto en estructura, sin casi personal, incurriendo en un grave problema de competencia desleal.

Exigimos al Ayuntamiento de Barcelona que cese en su pasividad, que actúe, regule y que devuelva el uso de la vía y mobiliario público, a los usuarios y que no sea tolerante con esta actividad comercial irregular que no genera riqueza ni bienestar local. Que no favorezca las prácticas irregulares de dos empresas frente a las casi noventa empresas que sí respetan las normas comerciales establecidas y que hoy sufren el acoso de cientos, en breve, miles de ‘bicicletas negocio’ alquilándose sin local, y utilizando el escaso y preciado espacio y mobiliario público para hacer una venta ilegal de un servicio que ya se está ofreciendo desde locales comerciales destinados a tal fin y que pagan mucho por su localización entre impuestos personal y alquileres.

Reflexiones sobre LA MOVILIDAD urbana y EL “SHARING” DE BICICLETAS.

La bicicleta es un bien de uso privado y muy económico. No parece tener mucho sentido que se comparta, puesto que su accesibilidad es fácil para todos por un precio reducido y además ya hay un sector en crecimiento de empresas de alquiler y venta que cubren perfectamente la demanda

El Ayuntamiento de Barcelona debe enfocarse en proveer y desarrollar infraestructuras: Carriles bici, aparcamientos públicos y las señales e información necesarios para que se circule de forma segura y rápida en bicicleta por la ciudad e incentivar así el uso de la bicicleta.

El Ayuntamiento de Barcelona puede promover iniciativas que favorezcan el uso de la bicicleta y otros vehículos poco contaminantes, a través de ayudas y subvenciones pero no cediendo el espacio y mobiliario público para que unas pocas empresas hagan negocio, ya que con ello genera una clara situación de competencia desleal, al obtener estas empresas ventajas competitivas frente a las demás.
Los residentes de Barcelona cuentan ya con un servicio público de movilidad en bicicleta compartida, el Bicing que obligó en su día a las empresas existentes a dirigir su oferta sólo a los turistas y a perder a los clientes locales. Los no residentes o visitantes tienen más de 90 locales donde alquilar bicicletas, hoy distribuidos por toda la ciudad. Entonces, para que ceder más espacio o mobiliario público, que es de todos y es escaso y que está ya bastante colapsado?

Recomendamos a estas empresas que operen desde buenos locales comerciales con una buena relación situación/precio, o a través de colaboraciones donde crean que existen oportunidades y poder competir así con el resto de empresas en igualdad de condiciones por su calidad en cuanto a su localización, calidad de servicio y producto, pudiendo desarrollar así su modelo de “SHARING” a través del aplicaciones telefónicas en suelo privado y no público, para no afectar así al resto de ciudadanos y empresas con la excusa de la tecnología.

¿ Las aplicaciones móviles están para que el reducido espacio público de Barcelona sea convertido en un escenario comercial de alquiler de motos y bicicletas ?