El DGT y El Casco

El DGT quiere obligar a todos los ciclistas a utilizar un casco. Le una nota de prensa sobre este tema.

LA IMPOSICIÓN DEL CASCO POR PARTE DE LA DGT PONE
EN PELIGRO EL CICLOTURISMO EN ESPAÑA

La Asociación Bicitours Barcelona en contra de la imposición del casco obligatorio en vías urbanas

La Asociación Bicitours Barcelona representa a las principales empresas del sector de
alquiler de bicicletas y la organización de rutas en bicicleta por Barcelona. La
Asociación tiene como principal objetivo la defensa de los intereses empresariales del
sector. Desde la Asociación estamos en contra de la obligatoriedad del casco
manifestada en el borrador del nuevo Reglamento General de Circulación que prepara
la Dirección General de Tráfico.

EL CICLOTURISMO EN ESPAÑA EN PELIGRO CON LA IMPOSICIÓN DEL CASCO

El turismo en España supone el 10% del PIB y sigue siendo uno de los sectores que
más ingresos suponen para el país. En enero de este año, España recibió 2,7 millones
de turistas extranjeros, según los datos de la encuesta de movimientos turísticos en
fronteras (Frontur), divulgados el pasado 22 de febrero. Eso representa un 2,6% menos
que en el mismo mes de 2012. El turismo aunque sobrevive, no es inmune a la crisis.
Hay que buscar nuevos modelos turísticos y el cicloturismo es uno de los que más está
creciendo en los países europeos. Suiza, Alemania y Francia son líderes en el ranking
mundial de competitividad turística. No es casual que estos tres países sean los que
más apuestan por el cicloturismo en todo el mundo. En Alemania el cicloturismo generó
9.000 millones de euros en 2009. Francia recaudó 2 mil millones en 2010 y en España
ingresamos entre 1,5 y 2 mil millones de € cada año.

En los últimos años se ha producido un notable incremento del cicloturismo urbano en
España.: visitas guiadas en bici, cicloturismo en las principales ciudades turísticas
como Sevilla, Barcelona, Valencia, San Sebastián, etc. Este fenómeno es
especialmente visible en las pocas ciudades españolas que ya cuentan con una buena
red de vías ciclistas y/o con sistemas de bicicletas públicas accesibles para sus
residentes. Es evidente que este fenómeno es posible gracias a las crecientes
facilidades para el uso de la bicicleta en las ciudades españolas y a que la
obligatoriedad del uso del casco no opera en el entorno urbano donde se desarrolla
este tipo de cicloturismo, porque sencillamente no es necesario.
Después de los más de 10 años que llevamos muchos en el sector, NUNCA hemos
tenido ningún problema por el no uso del casco. Aproximadamente se alquilan a diario
unas 5.000 bicicletas a visitantes de Barcelona, repartidas en más de 40 pequeñas y
medianas empresas, un ejemplo que se repite en las ciudades turísticas anteriormente
mencionadas. Por eso no entendemos por qué quieren imponer el uso del casco a los
ciclistas de estas ciudades, donde el turismo en bicicleta es un gran aliciente para
visitantes europeos que no están obligados a llevarlo en sus ciudades de origen.
Además pensamos que este tipo de normativa compete a las administraciones y a los
ayuntamientos de cada localidad o ciudad española.

La mayoría de los cicloturistas que llegan a España proceden de países como Francia,
Alemania, Irlanda, Países Bajos, Suiza y el Reino Unido, donde no existe el casco
obligatorio, y donde ya se han activado las alarmas despertándose un movimiento de
oposición contra las nuevas medidas de la DGT.

En una encuesta realizada a los distintos delegados de la principal organización de
ciclistas de Europa, la Federación de Ciclistas Europeos (European Cyclists
Federation), manifestaron dos razones principales por las que sus asociados no tenían
intención de venir a España; la poca accesibilidad de los trenes españoles para las
bicicletas y la obligatoriedad del casco para circular por vías interurbanas (recordemos
que desde 2004 el casco es obligatorio en carretera en nuestro país).

Imponer el uso obligatorio del casco también en las ciudades podría tener sobre el
cicloturismo urbano el mismo efecto negativo que sobre el cicloturismo de carretera. De
hecho, este efecto podría ser mucho peor, dada la vulnerabilidad de los sistemas de
bicicletas de alquiler (tanto públicos como privados) ante la imposición del uso
obligatorio del casco.

Sin duda alguna, la obligatoriedad del casco pone en peligro el cicloturismo español y
los ingresos que genera, siendo una norma muy costosa para todos, que evitará
cualquier crecimiento del turismo en bicicleta en España. El Gobierno de España
debería reflexionar acerca de las consecuencias negativas de esta medida sobre un
sector económico en auge, que puede contribuir en gran medida a la necesaria
diversificación del turismo en nuestro país, algo vital en estos momentos de crisis.

Un debate superado en Europa: “Spain is different?”

Un debate, el del casco, ya superado en Europa. De hecho somos el país de la UE que
más normas tiene sobre la bicicleta pero donde menos se usa. Y casualmente también
somos el país con mayor mortalidad ciclista, con un 75% de los fallecidos en carretera,
donde el casco sí que es obligatorio.

En países europeos con gran tradición ciclista como Dinamarca, Alemania o los Países
Bajos con usuarios de entre el 30 y el 40% ,el casco es voluntario y sólo es usado por
entre el 3 y el 5% de los adultos y son los que tienen menos accidentes hospitalarios
por los mismos.

De hecho, una de las cuestiones que goza de más consenso entre los expertos es que
cuantas más bicis haya en un ecosistema de movilidad más seguro será en su
conjunto. Y viceversa. Cuantas menos bicis, más inseguro.

El casco desincentiva el uso de la bicicleta

Allá donde se ha impuesto el casco, como en Australia, Nueva Zelanda o Estados
Unidos, ha descendido el uso de la bicicleta, logrando justo lo contrario de lo que se
pretende, que es fomentar el uso de un vehículo ecológico, barato y muy saludable.
En cuanto a la bicicleta municipal, se estima que el 95% de sus usuarios se reduciría
con la obligación del casco. Sin sistemas de bici pública hay menos ciclistas y con
menos ciclistas más accidentes en las calles. La experiencia en Melbourne, la única
ciudad que lo sigue intentando, ha sido nefasta. Actualmente la media de trayectos no
llega ni a 1 diario por habitante, cuando en otras ciudades es de 8/10. En Israel y
México DF tuvieron que recular en la imposición del casco cuando vieron que perdían
la inversión realizada.

Ya son más de 20 ayuntamientos y alcaldes de diferentes partidos políticos de
ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao los que han expresado su firme
rechazo. La red de Ciudades por la Bicicleta, la Coordinadora en Defensa de la
Bicicleta, la Asociación ConBici, la Asociación de Ciclistas Profesionales, la Asociación
de Marcas y Bicicletas de España y la European Cyclists Federation, han dejado
constancia de quela obligación de usar el casco es una de las medidas que más
desincentivan el uso de este medio de transporte. A esta denuncia se han unido
representantes de ciclistas deportivos, profesionales, cicloturistas, empresarios y las
más de 50 asociaciones que agrupan a los ciclistas urbanos. Todos ellos defienden su
uso recomendado pero no obligatorio.

Estudios sin base técnica

En cuanto al uso del casco, los expertos coinciden en que la propuesta no tiene
“ninguna base técnica” porque se ha demostrado que tiene “poca efectividad” a la
velocidad que circula la bicicleta por ciudad.

Se ha pedido a la DGT y a su directora, María Seguí, que argumentara con estudios la
decisión de la imposición del casco a lo que dijo: “los más de 5.000 afectados por
traumatismo no pueden hablar”. Se le olvidó comentar que, según sus propios datos,
4.892 eran ocupantes de vehículos y peatones.

Intereses ocultos

No estamos en contra del uso del casco, estamos en contra de que nos obliguen y
multen por circular sin él y de que reformen una ley que parece hecha para satisfacer al
lobby automovilístico. Es demasiada casualidad que una veintena de asociaciones,
(ninguna ciclista), las principales fundaciones de seguridad vial, los clubes de
automovilistas y las aseguradoras, hayan mostrado esta semana su apoyo a la DGT en
alusión a un estudio financiado por la Fundación Mapfre. ¿Saben que los principales
impulsores del casco obligatorio son entidades como el RACC, la RACE, la Fundación
MAPFRE, la CEA o los Automovilistas Europeos Asociados?. Son organizaciones
defensoras de la industria automovilística, que ven en el avance de la bicicleta en las
ciudades, un peligro para sus intereses económicos.

En sucesivas ocasiones estas asociaciones han demandado un impuesto de
circulación ciclista y la obligatoriedad de una licencia de conducción para bicicletas, con
el objetivo de frenar el avance de este medio de transporte beneficioso para todos.
Estamos en contra de los argumentos que aseguran que ir en bicicleta es más
peligroso de lo que realmente es y de aquellos estudios que aseguran que el casco
ofrece una protección más allá de la que realmente da.

La imposición del casco vulnera los derechos civiles y nuestra libertad de decidir.

Beneficios para la salud pública

En España, el efecto positivo para la salud pública del uso de la bicicleta ha sido
demostrado por, al menos, dos estudios. Un reciente estudio publicado en British
Medical Journal ha evaluado los beneficios del Bicing para la salud pública en más de
12 muertes evitadas al año. Otro estudio realizado en la Universidad de Sevilla
(Investigación del uso de la bicicleta en Sevilla – 2011) ha evaluado los beneficios para
la salud pública del reciente incremento del uso de la bicicleta en dicha ciudad en más
de 24 muertes evitadas al año. Los efectos negativos puede ser equivalentes a más de
217 muertes prematuras y costaría a la economía española más de 254 millones de
euros anuales.

Un dato más. En Barcelona el tráfico cayó el 2,3% en el 2011 en las grandes vías. Los
viajes diarios en bici aumentaron ese mismo año un considerable 10,9%. Y es que en
plena crisis la bicicleta es una solución de transporte muy asequible. ¿Quizá
demasiado?

Asociación Bicitours Barcelona

Mayo 2013